Sábado, 28 de marzo de 2015

Tenemos 'muchas ganas' de Semana Santa

Catorce carritos, con sus piruletas, avellanas, tamboricitos.. y todo lo demás. Quizás hubiese algunos más. Posiblemente los hubiera. Fueron los que nosotros contamos a la salida de la calle Lechugas, precediendo a la Cruz de Guía de la Hermandad de Bondad y Misericordia. Catorce carritos que no hacen sino volver a anunciar con su traqueteo inconfundible, que ha vuelto de nuevo, la Semana Santa.

Y lo ha hecho, rodeada de mucha gente. De un gentío que no dejó en ningún momento de acompañar a la nueva cofradia, desde su salida de La Victoria y hasta su regreso de nuevo a casa, previo paso por su sede natural, el viejo Sanatorio, donde tendrán entre todos que buscar una solución al tema de la puerta. El resultado de ayer no deja lugar a dudas. El comportamiento del cortejo de nazarenos, tampoco. Así que a ponerse las pilas, antes de que generen óxido. ¿Se nos entiende?

Fue una procesión que nos dejó para la historia, el estreno del primer cortejo de elegantes nazarenos, mostrándonos una túnica bastante más bonita en vivo, que lo que nos habían mostrado las fotos, el primer paso haciendo cambios de la recién estrenada Semana Mayor -ay, ¿cuándo se darán cuenta los capataces, que como van chulos los pasos, es andando de frente?- y la primera estación de penitencia de una cofradía, efectuada un año más, en la capilla de San Juan de Letrán.

Sin duda alguna, un brillante prólogo a todo lo que habrá de venir, y una apuesta sobre seguro, para cuando esta hermandad se integre en la nómina de las de 'Carrera Oficial'. Enhorabuena.

Ah, y por cierto, y como cierre a esta crónica: lo de solidarizarse con los vendedores de los carritos, está muy bien, fenomenal. Pero que a veces se convierten en un elemento perturbador del tránsito normal de público por nuestras calles, también es una realidad incuestionable. Y que nadie se olvide de que antes de que llegaran los ambulantes, ya estaba la Semana Santa. ¿Vale?