La traición de un gobierno sin argumentos

Lunes, 22 de julio de 2019   -    David Gómez

La traición de un gobierno sin argumentos

En cualquier país democrático, cuando un partido político se presenta a elecciones generales y obtiene más del 50% de los votos, se entiende que su programa ha calado en la ciudadanía y que su proyecto es válido para gobernar el país con lo que se conoce como Mayoría Absoluta.  Este hecho se acentúa mucho más cuando ese partido se presenta por primera vez a esas elecciones, pues es evidente que ha tenido menos tiempo para dar a conocer su programa y aún así la ciudadanía le ha depositado su confianza de manera notable. 

Por el contrario. Cuando un partido consolidado, con años de recorrido, cuyo programa ya es de sobra conocido por la sociedad e incluso ha gobernado hegemónicamente durante años, se presenta a unas elecciones y tras finalizar el recuento queda relegado a una minoría de votantes, en democracia se le conoce como ‘pérdida de confianza’. 

Y por norma general los responsables del partido, los que han ideado ese proyecto, entienden que no es lo que quiere la sociedad y aceptan dimitir para dar paso a un nuevo proyecto.

En la Policía Nacional hay entes, colectivos o responsables que no quieren ejercer la democracia, que, lejos de aceptar los resultados electorales del Consejo de la Policía y dimitir, se agarran a un sillón para continuar con un proyecto que goza de una enorme ‘perdida de confianza’ de la mayoría del colectivo. 

Y lo que es más sangrante y antidemocrático: quieren dejar fuera de las decisiones que afectan al conjunto de la Policía Nacional al Sindicato que ha obtenido la ‘Mayoría Absoluta’ en la Mesa del Consejo de la Policía. Y todo ello para continuar con un acuerdo que les ha llevado a perder la confianza de sus adeptos, que los ha hundido como colectivo y que ha quedado patente por la gran mayoría que no son los cambios que el conjunto de la Policía Nacional quiere.

No hay dimisiones. No hay cambios. Por el contrario, sí hay reuniones al margen del ‘Consejo de la Policía’ para continuar con un acuerdo cuya mayoría de la Policía Nacional no ve suficiente. 

Esos Sindicatos que antes se amparaban en la representatividad del Consejo para practicar la censura prohibiendo colocar tablones en las comisarías a otros colectivos. 

Esos Sindicatos que antes se amparaban en la representatividad del consejo para no consultar al conjunto de la Policía Nacional alegando un ataque informático y decidir lo que ellos suponían correcto para todos, a pesar de que la mayoría salía a la calle para gritar lo contrario...

Esos Sindicatos que antes se amparaban en la representatividad del Consejo para no acudir a movilizaciones, ni protestas, ni ningún evento, porque ya estaban negociando con el gobierno las mejoras, según ellos, legitimados porque ya habían sido elegidos con anterioridad por los policías. 

¿Y ahora qué? ¿Qué clase de juego es este? ¿Por qué el Gobierno ampara este juego?

Antes Jusapol no podía estar por no ser representativo. Ahora Jupol es representativo con mayoría absoluta y no puede estar por no ser firmante.

¿Hasta cuándo van a estar riéndose de los policías nacionales?

Jupol no puede estar por no ser firmante. Por esa regla de tres, el 29 de Julio deberían sentarse en una mesa Sindicatos y el PP, puesto que ellos fueron los firmantes de ese acuerdo en marzo de 2018.

Pero en democracia se respetan las reglas del juego. Y cuando el PSOE ganó las elecciones pasó a ocupar el sitio que le corresponde para decidir por el conjunto del país. 

¿Por qué a Jupol no se le está dando el sitio que le corresponde para decidir por el futuro de los Policías Nacionales? ¿Por qué no se está respetando la democracia? ¿Por qué los intereses de una minoría están por encima de los de la mayoría del conjunto?


A pesar de no estar de acuerdo. De no haber firmado. Jupol tiene que velar por cualquier decisión, mejora o cambio que se vaya a producir en el conjunto de la Policía Nacional y estar presente para supervisarlo, modificarlo, arreglarlo o mejorarlo... 

Porque está legitimado con una amplia mayoría absoluta de compañeros para tomar esas decisiones. 

¿Por qué no se está respetando la democracia dentro de la Policía Nacional? ¿Ocurrirá lo mismo en las elecciones al Consejo de la Guardia Civil cuando se presente Jucil? ¿De qué valen unas elecciones democráticas? ¿De qué vale lo que elija la mayoría?

La Policía Nacional y la Guardia Civil están para velar por la legalidad y la democracia, sin embargo, el mayor acto ilegal y antidemocrático se está dando dentro de los propios cuerpos.

¿Quiénes son los responsables? ¿Qué intereses tienen?

Artículo de Opinión de David Gómez, Portavoz Jusapol Cádiz

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