Una costa de cine: recorre los rodajes en la Costa Brava sobre dos ruedas

Jueves, 2 de agosto de 2018   -    Pedro Toril

Una costa de cine: recorre los rodajes en la Costa Brava sobre dos ruedas

La Costa Brava enamora desde el minuto uno a todos sus visitantes. Es un lugar digno de inspiración desde hace muchísimo tiempo. Apasiona a sus habitantes y a los turistas y, además, se ha convertido en la meca del séptimo arte. Allí se rodaron películas como: De repente el último verano (filmada en Begur), Los pianos mecánicos (grabada en la inmortal Cadaqués en 1965), La piel quemada (situada en el municipio de Lloret en el año 1967), Pandora y el holandés errante (en Tossa, en 1950, el corazón de la Costa Brava) y La luz del fin del mundo (en Cap de Creus, el único parque terrestre-marítimo de la zona, en 1971). Otra película destacada e imprescindible es la joya surrealista La Edad de Oro, de Luis Buñuel, a la cual pertenece aquella escena tan mítica como extraña en las rocas, donde unos obispos cantan misa hasta transformarse en esqueletos.

Ahora bien, ¿cómo convertirse en un protagonista de cine en el norte del litoral mediterráneo? La solución es fácil: alquilar una moto en la Costa Brava con Cooltra, una compañía que cuenta con tiendas físicas en la zona y que, asimismo, permite gestionar las reservas en su portal online.

Tenemos nuestra scooter y tenemos ganas de viajar, solo necesitamos conocer los rincones preferidos por generaciones y generaciones de cineastas para trazar una ruta completa y apasionante. En poco más de doscientos kilómetros, el lector podrá recorrer los paisajes más recónditos y las calas más bellas; una ruta que en los años cincuenta ya habían realizado estrellas como Ava Gardner.

Un destino único lo representa Sant Feliu de Guíxols, concretamente, La Taverna del Mar, una marisquería mediterránea decorada con escenas de Míster Arkadin, cinta del cineasta prodigio Orson Welles, un fan acérrimo de las costumbres españolas, en general, y del litoral catalán en particular.

Si seguimos con nuestra ruta sobre dos ruedas disfrutando del frescor mediterráneo, pasaremos por Begur, cuya playa sirvió de escenario a Manolito Gafotas (Miguel Albadalejo, 1999). Si continuamos hacia el norte, en menos cuarenta minutos nos toparemos con L’Estartit, municipio donde se encuentra la reserva natural de Islas Medes. El cineasta británico Cy Endfield rodó en este entorno La furia del Mar, en año 1958, donde narra el romance entre Stanley Baker y Luciana Paluzzi.

Estos títulos mencionados ya tienen algunos años a sus espaldas, pero la Costa Brava sigue constituyendo toda una tentación para los proyectos más importantes de la industria. Por ejemplo, en la última década, la provincia de Girona se ha convertido en localización clave para la serie Juego de Tronos. Por último, para finalizar nuestro recorrido cinematográfico podemos dirigirnos a la ciudad de Girona y visitar los enclaves donde se ha rodado la mítica serie de HBO: la plaça del Jurats, la imponente catedral, las calles del Barri Vell o el monasterio de Sant Pere de Galligats.

Finalizamos así un viaje completo y único, en el que hemos conocido la costa mediterránea conduciendo por parajes de película.

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