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Viernes, 8 de septiembre de 2017   -    Juan Ignacio López

Memorias de un empresario ilusionado

Hace más de tres décadas, Antonio Valderas Fernández, vendía pintura a Pindesur, una tienda situada en la calle Asta, junto al colegio ‘Carmen Benítez’, donde trabajaba quien poco después se convertiría en su socio. El propietario de aquel comercio poseía otros negocios y la situación se iba agravando, repercutiendo en la imagen de la tienda y sus trabajadores.

Fue entonces cuando Valderas pensó en hacerse empresario:

-¿Por qué no ponemos una tienda de pinturas? -sugirió a sus socios.

-Pero ¿con qué, Antonio? No tenemos un duro, estamos tiesos los dos –le contestó.

Reconoce que, como en todo, los comienzos fueron muy difíciles para los tres impulsores de esta aventura empresarial, Manuel Sánchez Rivero y José María Palomino López . A sus 67 años, recuerda la secuencia como si fuera ayer:

-Hablamos con Manolo Nieves, que poseía una carnicería y un local en la calle Asta. Nos lo alquiló y fue allí donde empezamos, en 1983. La obra la hicimos nosotros, incluso quedándonos de noche porque no teníamos cristales y no había guarda. Empezamos poquito a poco. Era muy complicado que te prestaran dinero porque no teníamos un patrimonio con el que avalar.

Pese a las dificultades, Antonio consiguió un préstamo de un millón de pesetas. Asegura que se lo concedieron por amistad, a pesar de no tener nada con que avalar, salvo su trayectoria y relación con los directores de los bancos. Desde aquello han pasado 35 años y BRICOPINTURAS es hoy una red de 14 tiendas especializadas en pintura, bricolaje, manualidades y bellas artes, con su central en Jerez e implantada en diferentes puntos de la provincia, además de en Huelva y Sevilla. A ello hay que sumar una pieza fundamental en este engranaje: una fábrica propia, ubicada en Guarromán, y la marca que les identifica: Guadiel.

Las trayectorias empresariales no están exentas de dificultades. Sin embargo, esta empresa jerezana se mantiene y proyecta seguir creciendo, por lo que no podemos evitar preguntar cuál es la clave para mantener vivo el negocio.

-Muchas horas de trabajo –afirma de manera tajante-. Hemos estado trabajando y luchando constantemente. La ilusión es muy importante. Si no tienes ilusión y un objetivo, no consigues nada. En mi caso, no he alcanzado el mío todavía. Tengo la ilusión de levantar un almacén central, un centro de distribución. El año pasado abrimos una tienda y este año estamos montando otra.

Con el estallido de la burbuja inmobiliaria, diferentes sectores se fueron al traste. A la pintura le tocaba muy de cerca, y Bricopinturas podría haber caído en picado, pero no ha sido así.

-Estamos aquí gracias a los particulares que han confiado plenamente en nosotros. La crisis del ladrillo se llevó por delante a los pintores, cerrajeros… se paralizó todo. Nos hemos mantenido en la industria, los hoteles, los particulares… todas las empresas gastan, al menos, un kilo de pintura al año. Las casas se siguen pintando. Son ellos los que nos han ayudado a que sigamos aquí.

Hay multitud de empresas que no logran echar a andar sin ayudas o subvenciones. En cambio, este empresario afirma con rotundidad no haberlas recibido, ni solicitado en las más de tres décadas que cuenta Bricopinturas:

-No he pedido nada. Procuro buscarme la vida y no pido nada… mientras que pueda. No hay nadie que pueda decir que el Ayuntamiento o la Junta de Andalucía nos ha dado una subvención de algo. No vivimos de subvenciones, si no de nuestro trabajo. Al principio éramos cooperativa y luego hicimos la sociedad. Siempre hemos sido los mismos y siempre hemos trabajado para conseguir nuestros objetivos.

En lo personal, este jerezano educado en la Escuela de San José (La Salle), rociero y cofrade destacado de la hermandad de 'La Borriquita', ha encarnando a uno de los Reyes Magos. Una experiencia que considera inolvidable y única:

-Ha sido lo más grande que me ha pasado en la vida, después de mis hijos y mi familia. Cuando me lo propuso Mª José García Pelayo, no me lo podía creer. Me costó mucho trabajo porque aquel año fue el primero que los Reyes Magos se tuvieron que costear todo y aún así no me eché atrás.

Su objetivo era llegar a jubilarse sin deudas y afirma haberlo conseguido: estar al día, sin préstamos ni deudas con otras empresas, con los impuestos pagados. Declara su agradecimiento a cuantas personas han colaborado para consolidar lo que en su día fue un proyecto y hoy es una más que consolidada realidad. El patrimonio que posee la empresa es propiedad de Bricopunturas. La compañía cuenta hoy día con cerca de 60 trabajadores, a quienes considera como una familia.

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