Paco Yesa deja de ser capataz de la Hermandad de la Amargura

Domingo, 18 de noviembre de 2018   -    A. Cañadas

Paco Yesa deja de ser capataz de la Hermandad de la Amargura

La puerta de atrás. Desgraciadamente es la que le ha tocado atravesar a Paco Yesa en su despedida de los llamadores de la Hermandad de la Amargura, como en su día le tocó vivir en su Hermandad del Cristo. Esta es la ley de las cofradías, y así se escriben estos renglones que olvidan muy fácilmente, las muchas noches en vela, y los muchos relentes cogidos en las frías noches de ensayo.

Es de esas cosas que nunca suenan en los pregones, ni nunca sonarán, porque simplemente quedan archivadas en los recovecos de los corazones de quienes suelen ser protagonistas de estas historia, que al final se terminan convirtiendo en las que suceden todos los días en nuestras hermandades.

Lo sentimos por Paco, porque entendemos que su magnífico currículum no merecía este epílogo en la Amargura, donde a finales de los ochenta -que se dice pronto- le echó huevos a la cosa, algo que no era nada fácil, costándole incluso un importante achuchón de salud, pero así es como suelen ocurrir estos cambios, que al fin y al cabo, eso es lo único que ha ocurrido en esta historia: que la junta que acaba de llegar, tiene otros planes, para los que igualmente deseamos todos los éxitos del mundo.

¡Enhorabuena Paco, por todos estos años! 

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