Ponme un vasito de Jerez…

Jueves, 21 de noviembre de 2013   -    Francisco José Becerra

Ponme un vasito de Jerez…

Si bien es cierto, cada vino tiene su cristal, aunque en otros lares de España el cristal es remplazado por cerámica, en el caso de las afamadas 'cuncas' gallegas. En efecto es que en el triangulo del Marco tenemos nuestro propio catavino jerezano, la copa por excelencia para servir un buen Jerez. Aunque también existe otra variedad de catavino como el denominado catavino bodeguero, una copa de más diámetro en la parte más ancha y de cristal más fino.

En el Tabanco Jerezano, Tabernas del Marco e incluso en algún que otro 'bache' de Cádiz hay otra alternativa para beber Jerez, sobre todo a granel de calidad y en 'rama'. En esta circunstancia el cristal sería el denominado 'Vaso', un recipiente que nos trajeron los montañeses que se afincaron en la zona. Para hacer un pequeño análisis de los receptáculos para consumir Jerez, empezaremos por la localidad de El Puerto de Santa María. El Puerto, conocido también por sus grandes finos y entrefinos por el valor microclimático de la zona costera, para sus jereces a granel y mostos de calidad está la opción del Vaso, y la característica y desconocida Magdalena, ya dada al desuso.

La Magdalena, fue, porque ya no existe, una manzanilla, propiedad de D. Antonio Márquez, dueño del desaparecido Bar La Colmena, que al igual que el amontillado San Antonio. El nombre le viene de sus dos hijos Antonio y Magdalena Márquez Neto. Extendieron 'altruistamente' el nombre de este vino al Vaso y le dieron identidad.

En Sanlúcar de Barrameda hay diferentes formas de beber Manzanilla, ya sea en rama, pasada o un incluso un buen amontillado, los recipientes son los denominados Vaso o Gorrión, la Caña de manzanilla y la Castora. El Gorrión es un vaso algo mayor que la Caña de manzanilla con casi el doble de cantidad de vino de dicha caña o, para situarnos mejor, de un catavino. La Caña de manzanilla es un recipiente más pequeño y estrecho, y la Castora, designación sanluqueña por alusión a la copa de la chistera, es un vaso por lo general más ancho que el Gorrión.

En Jerez la forma de beber un buen vino a granel de calidad o mosto es en Vaso, Vasuco o Vasito todos ellos de cristal grueso. Donde el fino, el amontillado, el cream, la morenita o el oloroso y el Palo, acompañan a una buena conversación en cualquiera de estos establecimientos.

Y es que el arte del copeo lo dice todo: “Un vaso no es ninguno, dos son uno, tres son dos y cuatro los que manda Dios”. ¿Te apetece un Vaso?

Autor: Francisco José Becerra Marín (Redactor de La Sacristía del Caminante)

@lsdCaminante

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