Flamencomanía Rosario Toledo, José Valencia y Dani de Morón - Sala Paúl - XVII Festival de Jerez
Aleluya a medias
Escrito por: David Montes 01/03/2013 | 04:06h
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La Sala Paúl registró un lleno de no hay billetes para presenciar la ‘Aleluya Erótica’, adaptación de la obra de Federico García Lorca ‘Amor de Don Perlimpín con Belisa en su jardín’, en una particular visión de música y danza que llegaban de la mano del baile de Rosario Toledo, el cante de José Valencia y el toque de Dani de Morón.

Con toda la problemática de encontrarse en un espacio mas que insuficiente para poder desarrollar la obra, el Villamarta debería haber sido el lugar idóneo en el que poder desarrollar las andanzas en la búsqueda del amor, que termina siendo encontrado por conveniencia, de un Don Perlimpín que no solo canta magistralmente José Valencia sino que también lo interpreta, al igual que Rosario Toledo consigue hacernos fantasear de una forma maravillosa entre ese camino de la conveniencia y la pasión verdadera, a la que la música de Dani de Morón pone una guinda maravillosa aun cuando el traje le quedaba pequeño al conjunto representado.

El problema no fue que no disfrutáramos de todo cuanto se nos mostraba, disfrutamos muchísimo, sino que la falta de espacios hizo que, en muchas ocasiones, lo elementos jugaran en contra de los intérpretes y no nos dejaban alcanzar la máxima expresión de todo cuanto acontecía.

La obra, en la que Don Perlimpín comienza cantándose un cumpleaños a sí mismo en la mas absoluta de las soledades, busca acabar sus días conociendo la compañía que nunca tuvo, tuviese el precio que tuviese, y que encontró al compás de soleá por bulerías con Belisa bailando sobre el pozo del que mana el agua de la juventud. La declaración de intenciones llega al compás de tarantas donde “ella es la joya y él es el joyero” y cierran el trato al compás de unas alegrías donde se aceptan términos y condiciones.

Pero toda conveniencia tiene como contrapartida la frustración y la búsqueda de la felicidad plena y, a golpe de garrotín, Belisa se enamora y se deja llevar por sus verdaderos sentimientos, provenientes de las cartas que le enviaba su marido haciéndose pasar por su amante secreto. Ante tal incredulidad al descubrir al timador timado, José Valencia le canta magistralmente al desamor y por granaínas rompe su contrato donde “el hombre hasta pierde el honor por una mujer” y todo va sucediéndose siguiendo un camino donde la muerte es el final de una vida que quiso conocer la felicidad de poder compartir y no pudo siquiera comprarlo.

No se lo pierdan.

David Montes
@Flamencomania

Fotografías: Javier Fergo
Video: Festival de Jerez TV

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